¿Por qué Venezuela está pasando de ser productor a importador de petróleo?

Por: Samuel Castillo - @RENDIVALORES

Según datos independientes recopilados por la OPEPVenezuela ni siquiera llega al umbral de 1.000.000 barriles de petróleo diarios. Peor aún, el promedio de la producción petrolera en mayo de este año (hasta el día 21) fue 605 kb/d. Nada de esto tiene que ver con sanción alguna, sino con la falta de inversión en mantenimiento y modernización de las refinerías nacionales.

El 23 de abril de este año, Venezuela compró un cargamento de casi un millón de barriles de crudo ligero proveniente de Nigeria. El último precedente de un caso como éste lo podemos encontrar en 2014, cuando se importó crudo argelino para mezclarlo con petróleo extrapesado; lo que dio como resultado lo que se conoció según Bloomberg, como BLEND 16. Sin embargo, PDVSA suspendió dicha mezcla debido a desacuerdos con la empresa petrolera estatal de Argelia, Sonatrach, y descontento manifestado por las refinerías estadounidenses -los mayores compradores de la empresa-.

Aproximadamente a partir de 2014 se agudizaron las sanciones a ciudadanos venezolanos relacionados con el gobierno de Nicolás Maduro, y también se impusieron diversas sanciones que impiden que Venezuela acuda a los mercados financieros internacionales, que agentes y personas estadounidenses puedan adquirir bonos del gobierno venezolano o de PDVSA restringiéndole el crédito del sistema financiero de EEUU.

También hay penalizaciones que contemplan la prohibición a empresas estadounidenses de vender y comprar crudo o productos derivados a la petrolera estatal venezolana (estas últimas a partir del año 2017).

Igualmente estas restricciones han impedido a diversas firmas y navieras que realicen negocios con ciudadanos y compañías estadounidenses que participaron en envíos de crudo provenientes de Venezuela hacia Cuba.

Por otra parte es completamente cierta y palpable, la debacle a la que se ha visto sometida la producción y la industria petrolera venezolana en detrimento de la economía nacional donde, según cifras publicadas por el propio Banco Central de Venezuela -datos que no se publicaban desde 2015, y en algunos casos desde 2012- entre el tercer trimestre de 2013 y el tercer trimestre de 2018 la economía nacional experimentó una caída de 52,3%.

PIB SUFRE CONTRACCIÓN

Otro dato extremadamente preocupante es que el PIB petrolero sufrió una contracción de 47,4% al comparar el tercer trimestre de 2013 con el tercer trimestre de 2018 y el no petrolero de 51,4%.

Según estas mismas estadísticas, desde finales de 2012, más de un año previo a las sanciones, las importaciones venezolanas ya sufrían una contracción de 75% con respecto a 2011; y entre 2012 y 2018, las importaciones venezolanas se han reducido en cerca de USD 57.000 millones.

“Por otra parte es completamente cierta y palpable, la debacle a la que se ha visto sometida la producción y la industria petrolera venezolana en detrimento de la economía nacional”

Más allá de todo esto, hay un dato muy simple, pero de considerable importancia a la vez, como es la cantidad de taladros operativos en Venezuela. Actualmente solo hay 22 taladros operativos, mientras que en 2016 eran 58. Es decir, en tan solo 3 años han mermado operaciones 36 taladros, cosa que nada tiene que ver con ningún tipo de sanciones internacionales.

De los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), apenas 5 redujeron la cantidad de taladros operativos. El que más redujo -después de Venezuela- fue Arabia Saudita con tan solo 5 taladros.

(Gráficos de la OPEP)

Si se profundiza específicamente en la producción petrolera, según datos independientes recopilados por la OPEP, Venezuela ni siquiera llega al umbral de 1.000.000 barriles de petróleo diarios. Peor aún, el promedio de la producción petrolera en mayo de este año (hasta el día 21) fue 605 kb/d. Nuevamente, nada de esto tiene que ver con sanción alguna, como sí es el caso de Irán que tenía restricciones directas a su producción petrolera.

A lo mencionado, hay que sumarle que PDVSA debe asumir un considerable costo de descuento para colocar su crudo en mercados internacionales. Según datos de las autoridades chinas y de Ecoanalítica, Venezuela sufrió descuentos en los precios de alrededor de 17% sobre su exportación petrolera para los dos primeros meses del año en curso. En este factor también entra Rusia, país que ha ayudado a Venezuela de alguna manera a esquivar las sanciones financieras y comerciales, lo cual también implica una retribución o pago en su factura petrolera, bien a través de descuentos, comisiones financieras u otros.

Revisando las refinerías nacionales, la que tiene mayor capacidad de refinación en todo el país que es la de Amuay, con capacidad para procesar 645k b/d, para noviembre de 2018 apenas llegaba a 70k b/d, es decir no estaba funcionando ni al 11% de su capacidad. Situación similar se presenta con Cardón, cuya capacidad refinadora es de alrededor de 310 k b/d, y para finales del año pasado se encontraba procesando solo 115k b/d; es decir, ni siquiera el 40% de su capacidad operativa. Ambas conforman el Complejo Refinador Paraguaná (CRP), el mayor de Venezuela.

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