Operadores logísticos los más afectados
Reclaman reapertura plena de la frontera a cuatro años del cierre

• Pasos peatonales, actualmente activos, no son suficientes para sostener dinámica económica que exige la franja binacional

El próximo 19 de agosto se cumplirán cuatro años del cierre total de frontera colombo-venezolana que ordenó de forma unilateral Nicolás Maduro en 2015 y que trajo una serie de acontecimientos económicos y sociales, que han afectado la cotidianidad de los habitantes de San Antonio y Ureña, así como de Villa del Rosario y Cúcuta, entre otras zonas de ambos países.

Desde entonces muchos hechos han pasado, entre ellas una reapertura parcial del tránsito binacional, que se reduce ahora a un paso peatonal por los puentes internacionales de San Antonio, Ureña y Orope, en horario restringido y que a juicio de diversas personalidades, ligadas al quehacer fronterizo, no es suficiente para sostener la dinámica fronteriza que exige esta franja binacional.

Wladimir Tovar, director de asuntos fronterizos y comercio exterior de Fedecámaras Táchira, destacó que los sectores productivos que hacen vida en la frontera entre Táchira y Norte de Santander han hecho una solicitud permanente de que sean reabiertos de forma total los pasos fronterizos.

“Es necesario que se dinamice la frontera y comencemos a corregir los errores que se han cometido en el desarrollo y ejecución de políticas públicas, que se han convertido en grandes elementos de crisis para la frontera”, reflexionó Tovar.

Contenedores en frontera fueron pintados con bandera venezolana
en el Puente Francisco de Paula Santander (26/06/2019)

Cuando en 2016, tras un año de cierre total, se restableció parcialmente el paso, se estableció un horario especial para el paso de mercancías, lo que representaba un pequeño alivio a la fuerte presión económica que la paralización total del comercio binacional mantenía sobre toda la zona de frontera.

SECTOR ADUANERO Y TRANSPORTE DE CARGA PESADA LOS MÁS AFECTADOS

 Sin embargo, actualmente y desde hace ya casi un año, desde septiembre de 2018, no hay paso de mercancías ni ningún tipo de actividad comercial -legal- en las aduanas de San Antonio y Ureña, y por lo tanto no hay operatividad en los pasos fronterizos formales, que permita que la actividad empresarial que hay en frontera se pueda desarrollar en las mejores condiciones.

El sector aduanero, y el de transporte de carga pesada, son los más afectados por esta paralización. “Son no menos de 100 empresas que están adscritas a la administración aduanera, entre agencias de aduanas, almacenadoras y  transporte de carga internacional que siempre se han dedicado a atender la demanda del comercio bilateral”, precisó Tovar.

Fuente: La Opinión

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