Coronavirus, confusión y misología

Por: Néstor Suárez | Economista. MSC AND PHD EN ECONOMÍA, miembro de la Comisión Plan País y asesor de la comisión de Energía y Minas de la Asamblea Nacional de Venezuela, @NestorSuarezRB

Como me comentaron bastante mi anterior artículo sobre Coherencia y Consistencia en el discurso, de alguna manera seguiremos en el tema. El liderazgo intelectual tuvo mucho que ver en esto.

Quienes ocuparon para mal o para bien posiciones como maestros, profesores, periodistas, clérigos, profesionales de las ciencias sociales, burócratas, y por supuesto políticos y militares, así como las inconsistencias de la clase media venezolana, que pareciera que hubiera dejado de pensar cuando manifestó contra los partidos políticos en los 90, pareció no pensar en las consecuencias de sus acciones.

Las ideas de izquierda y el Coronavirus socialista han campeador hegemónicamente desde 1958, prácticamente sin oposición. Y se infiltraron al entero conjunto de la población, que las creyó totalmente.

¿Cuáles son tales ideas? Pueden describirse sucintamente en un par de líneas: contra las aperturas a las importaciones y al capital extranjero, contra el libre mercado y sus leyes naturales, contra la libertad y el interés propio e individual tras el motivo del lucro o beneficio. (Puros “contras”).

Ahora esas ideas han sido asumidas plenamente por un Gobierno que las comparte sin reservas, con convicción auténtica, bastante firmeza y mucha Consistencia.

No como aquellos gobiernos anteriores que cuando eran presionados a definirse, se acompejaban y sufrían de mala conciencia, expresando horrorizado y sincero disgusto al ser llamados “de derecha”, y prestos a cualquier cosa por demostrar que no lo eran.

Destrucción y Coronavirus socialista.

Bueno ahora tenemos un Gobierno socialista auténtico para que no quede dudas, que practica lo que cree, y que ha destruido todo, que nos ha llevado al tercer mundo de la pobreza, liquidando las instituciones y creando mayor incertidumbre y un creciente malestar en toda Venezuela por la paralización de las actividades económicas y productivas, sin mencionar la inseguridad en urbes y campos. Destrucción y Coronavirus socialista.

Pero, ¿no son esos los resultados lógicos de la aplicación del catecismo de la izquierda y del socialismo? Ese catecismo dice que el Estado no debe limitarse a aquellas funciones que durante largo tiempo se consideraron las suyas propias y naturales, como la seguridad y defensa, administración y justicia obras públicas, sino abarcar otras tareas, de distribuir la riqueza, y de planificar y controlar las actividades económicas, con el fin de evitar la explotación y la injusticia y promover la igualdad.

Entonces, no extrañe que la seguridad y la defensa sean descuidadas, ni que mermen las actividades económicas particulares, y los beneficios y utilidades, las inversiones y la creación de riqueza, y los ingresos que percibimos en el proceso económico privado.

La confusión ha sido tremenda. ¿La solución? Muy simple, y al alcance incluso de este gobierno si quisiera, y de cualquier otro dispuesto a no seguir atado a prejuicios ideológicos caducos, destructiva e infectados por virus contra natura, revertir la senda o el rumbo. Abrazar y practicar las ideas de signo contrario sin complejos, favorables al capitalismo de libre mercado, común y peyorativamente llamadas de derecha.

“El caso venezolano es complejo y sin duda que esta especie de Coronavirus socialista no es, ni será nunca el ejemplo a seguir. El socialismo es inviable y fue un error científico como lo dijo Hayek”

Que no se oponen sino que favorecen las aperturas a las importaciones y al capital extranjero, al libre comercio o mercado y a sus leyes naturales, y a la libertad y al seguimiento del interés propio individual tras el motivo de lucro o beneficio. Porque de esa manera es como se crea riqueza. No de la otra. (De la otra se destruye).

Pero hay un problema: la gente se ha puesto “misológica” (no quiere pensar ni razonar). La “Misologia” es un término inventado por Platón, para describir un sentimiento de los griegos de su tiempo. “Miso” es odio y “logos” es razón. Quien ha creído largo tiempo ideas falsas – explica Platón -, es como quien ha confiado ciegamente en personas que le han decepcionado, y termina descreyendo de todos y se aísla.

Análogamente, cuando la gente ha confiado ciegamente en ideas que luego se demuestran erróneas – cómo las de izquierda entre nosotros, o las democráticas en las antiguas ciudades griegas, termina misologico, descreyendo de toda idea o concepto. Se resiste a pensar, y a escuchar cualquier razonamiento.

El caso venezolano es complejo y sin duda que esta especie de Coronavirus socialista no es, ni será nunca el ejemplo a seguir. El socialismo es inviable y fue un error científico como lo dijo Hayek.

Si el socialismo o Estatismo fuese bueno para el desarrollo y para crear riqueza, Venezuela sería un país rico, próspero, y libre. No es así. Y la experiencia debería enseñar. Por eso estamos convencidos que lo ocurrido tiene que llevarnos a una reflexión y toma de conciencia.

Llueve y escampa. Hay que cambiar el sistema. Venezuela necesita instituciones sólidas y descontaminadas 100% de esta peste Coronavirus socialista.

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