Crece reclutamiento de niños venezolanos por guerrillas colombianas

• El informe anual de FundaRedes revela cómo organizaciones criminales captan a niños venezolanos para utilizarlos en fines ilícitos

EL VENEZOLANO COLOMBIA | PANANPOST

En su informe anual, la ONG FundaRedes dio a conocer el modus operandi de los grupos armados y guerrilleros para engrosar sus filas mediante la captación de niños venezolanos en situación de vulnerabilidad de las fronteras del país. El triste destino de estos chicos es verse obligados a participar en las actividades ilícitas de estas organizaciones criminales.

El informe espeta realidades contundentes que muchos desconocen. La principal es cómo las fronteras venezolanas —indiferentemente si es de Brasil o Colombia— se han convertido en un caldo de cultivo que sirve para el adoctrinamiento de los niños y jóvenes que residen en esas zonas. En Venezuela, la cultura de la violencia se adueñó de las fronteras ante la complaciente mirada del régimen liderado por Nicolás Maduro en favor de grupos guerrilleros de ideología marxista. El hampa contribuye a que la violencia se acreciente.

FundaRedes señala que “la presencia cada día más notoria e intensa de los grupos armados irregulares en la frontera venezolana con Colombia, a lo que se agrega la omisión del Estado venezolano en el cumplimiento de sus cometidos institucionales, ha generado una afectación agravada a los niños, niñas y adolescentes que viven en estos territorios”. También deja claro que estos grupos ya no pueden ser llamados únicamente colombianos (su origen es de allí), pues también hacen vida en Venezuela con el amparo del Estado chavista. Incluso varios de los grupos son de origen puramente venezolano, tal y como señala el informe.

Estos grupos, tanto los de origen colombiano como los de origen venezolano, desarrollan actividades ilícitas que trastocan el armónico proceso de vida que en años anteriores vivió la sociedad venezolana de las zonas de frontera, estableciendo patrones de conducta que desfiguran el sentido del trabajo y el cumplimiento de la ley.

La ONG considera que la frontera es un espacio donde la población se encuentra sometida a un contexto opresivo. No tienen seguridad institucional ni social y están a merced de organizaciones criminales.

Infografía FundaRedes sobre el modus operandi de grupos guerrilleros en comunidades fronterizas de Colombia y Venezuela.
Modus operandi de grupos guerrilleros en comunidades fronterizas de Colombia y Venezuela. (FundaRedes)

Crisis humanitaria acrecienta la problemática

Este contexto prende la mecha de lo que ya es una situación compleja debido a la crisis humanitaria, política, económica y social que enfrenta Venezuela. La frontera no está exenta de esta problemática nacional. Los niños se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad que los convierte en presas fáciles de los grupos que ejercen el control de las zonas imponiendo miedo entre los ciudadanos.

En el informe también se señala que “la captación de niños y adolescentes en las instituciones educativas, para ser incorporados a las redes de los grupos armados superan, hasta el año 2019, los 30 mil estudiantes. Pero tan solo en el 2019 el reclutamiento directo o indirecto, alcanza a 15 mil infantes y jóvenes”. Es decir, en un solo años se igualó la cifra de años anteriores.

“Cálculos conservadores de FundaRedes indican que hasta el año 2018 más de 15.000 venezolanos, muchos de ellos en edad escolar, trabajan directa o indirectamente para grupos armados en las zonas de frontera; en el año 2019 esa cifra se duplicó. Los estados donde hay mayor cantidad de niños y adolescentes expuestos a esta vulneración son Zulia, Bolívar y Táchira; en este último es común ver cantidad de jóvenes trabajando como caleteros o carretilleros bien sea a través de pasos formales o ilegales (trochas)”, dice el informe.

El apartado clave del documento sobre los menores víctimas de grupos ilegales que operan en la frontera colombovenezolana tiene tres ítems:

  1. Guerrilla colombiana capta a niños venezolanos para ingresarlos a sus filas.
  2. Grupos armados irregulares explotan a niños y adolescentes venezolanos en la frontera.
  3. Niños venezolanos expuestos a los enfrentamientos de grupos armados irregulares al asistir a clases en Colombia.

Instalaciones educativas, objetivo de las organizaciones criminales

Las abandonadas escuelas rurales son los lugares en los que más operan estas organizaciones. Donde no llega el Estado venezolano llega la guerrilla, abarcando toda la zona fronteriza y utilizando a las instituciones educativas como centros de adoctrinamiento marxista. Las condiciones están dadas para ello: los colegios están deteriorados, la dotación de materiales es casi nula, la mayoría de los jóvenes se encuentran en una situación de pobreza —sus padres no tienen recursos suficientes—, carecen de alimentos, útiles, juguetes y suficientes uniformes. Todo esto es aprovechado por criminales que no tienen reparo en usar estas instituciones como centros de control para sus actividades ilícitas.

Estos grupos seducen a los jóvenes ofreciéndoles “Útiles escolares, regalos e incluso dinero”. La intención es lograr que los niños se unan a sus filas, todo esto teniendo presente que los padres de los chicos no tienen la capacidad de ofrecerles alimentación adecuada, útiles escolares o juguetes.

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