El harakiri de Colombia | Por: Martín Flores Araujo

➥ El autor es periodista venezolano y editor web de El Venezolano Colombia

El harakiri es un antiguo ritual de suicidio japonés por desentrañamiento, enterrándose una espada corta. Esta analogía es propicia en este momento en Colombia donde una decisión de la Corte Suprema de Justicia ordena una medida de aseguramiento contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, por presuntamente haber sobornado testigos.

Esta decisión del máximo tribunal colombiano precisamente es un suicidio por desentrañamiento a la institucionalidad del país, donde unos magistrados deciden realizar la acusación al expresidente por un cargo relativamente menor y a criminales confesos como lo son los ex guerrilleros les dan un puesto en el congreso.

La acusación contra Uribe ha caído como anillo al dedo a los movimientos de izquierda colombianos, donde sus dirigentes celebran con ello una brecha que les permita llegar a su fin único que es tener el poder en Colombia.

Estas acciones realizadas no son actos del azar, sino con una premeditación que lleva gestándose antes de que Uribe saliera de la presidencia de Colombia.

Tal como ocurrió en Venezuela en 1.993 cuando la Corte Suprema de Justicia decide realizar un antejuicio de mérito contra el entonces presidente Carlos Andrés Pérez y es allí cuando se le asesta un duro golpe a la institucionalidad en Venezuela, preparando el camino para el ascenso al poder del infame Hugo Chávez y su revolución que no ha hecho nada más que desangrar desde sus entrañas al país más rico del mundo convirtiéndonos en un país rico lleno de pobres.

LA INTERVENCIÓN DE LOS NOTABLES

Si hacemos un poco de memoria, desde la crisis de Venezuela en 1.989, nacieron los llamados “Los notables” quien destaca personas como Arturo Uslar Pietri, Ramón Escobar Salom, se reunieron para hacer comunicados, hablar públicamente en contra de las políticas del presidente Pérez y llenando de ira a las masas populares, con falsas ideas de seguridad social.

Luego de la destitución del presidente Pérez en lo que podríamos indicar como el principio del fin de la era democrática y de paz en Venezuela, una cadena de errores que se repitieron dando como resultado final la actual dictadura comunista que tenemos.

En esa cadena de errores no podemos dejar de mencionar el indulto y sobreseimiento de que le hizo Caldera a Chávez quien tenía que cumplir por lo menos treinta años por los centenares de muertos que dejaron sus fallidas intentonas golpistas, que tal como relatan, fueron unos fracasos militares, pero, unas victorias políticas.

Ver la escena política actual en Colombia, es como ver un flash back con lo ocurrido en Venezuela desde el principio de los 90 en el Gobierno de Carlos Andrés Pérez que contrario a lo que dicen los libros escritos por los historiadores comunistas, el país se dirigía a ser un país económicamente estable y en vía a convertirnos en un país de primer mundo.

Los tentáculos de la izquierda colombiana no solo se han dedicado a gestar lo que ya ha ocurrido con la medida de aseguramiento a Álvaro Uribe Vélez, siendo el primer presidente en la historia de Colombia en dictarse la susodicha orden.

Podemos ver claramente con lo ocurrido por ejemplo en los llamados a paros que ocurrieron a finales del año pasado, los cacerolazos, entre otras acciones que estos grupos han realizado.

Ahora es tiempo que Colombia decida si de verdad desea hacerse un harakiri y lastimosamente vivir lo que nosotros los venezolanos estamos viviendo, o defienden las instituciones democráticas, cerrando los espacios a los comunistas que su única filosofía es en convertir en esclavos miserables a sus ciudadanos, tal como decía Winston Churchill, el socialismo es la distribución igualitaria de la miseria.

Email: editor@elvenezolanocolombia.com

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